Un miembro del equipo que viajó desde la Unión Misión de la China en Hong Kong para apoyar la iniciativa Tonga para Cristo en julio de 2026. Visitó a comerciantes chinos locales, invitándoles a conocer más sobre la Biblia. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Misioneros nacidos en China están conectándose con sus compatriotas en su idioma.
4 de agosto de 2026 | Marcos Paseggi, Adventist Review
Varios líderes adventistas del séptimo día que prestan servicios en la Unión Misión de la China con sede en Hong Kong viajaron al Pacífico Sur en julio de 2026 para apoyar una iniciativa de evangelización en esa región. Fueron enviados al Reino de Tonga y a las Islas Salomón, donde se pusieron en contacto y se conectaron con la diáspora china que reside allí.
El equipo contó con el apoyo de líderes regionales de la iglesia, en sus esfuerzos por compartir las buenas nuevas del evangelio «con cada tribu y lengua.» Hablando mandarín con fluidez, los miembros del equipo hablaron con residentes de habla mandarina en Tonga y las Islas Salomón como parte de la iniciativa Misión Transpacífica Unión por Cristo. Los territorios locales proporcionaban alojamiento y apoyo logístico.
Una calle en Nuku’alofa, la capital del Reino de Tonga. Un equipo de Hong Kong apoyó la iniciativa Tonga para Cristo en todo el país al tratar de conectarse con la comunidad china del lugar. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
“Nadie se ha puesto en contacto con los chinos que viven en Tonga”, explicó uno de los miembros del equipo. “Pero aquí, en Nuku’alofa [la capital del Reino de Tonga], la mayoría de los pequeños comerciantes es china”.
Qué hacen los misioneros
Los miembros del equipo explicaron cómo comenzaron a visitar tiendas, llamar a las puertas y hablar con los dueños, invitándoles a aprender sobre la Biblia y Jesús.
En Tonga, solo hay una pequeña congregación china de otra fe cristiana. Aparte de ello, la mayoría de los chinos no es cristiana o no es religiosa, explicaron los misioneros visitantes. Reconocieron que no es fácil, porque los chinos son conocidos por ser trabajadores incansables. “Comienzan temprano por la mañana y mantienen sus tiendas abiertas hasta bien entrada la tarde”, contó uno de los misioneros. “Eso hace que tener tiempo para hablar de temas espirituales sea más difícil”.
Terrenos de la Misión de Tonga, entidad de la iglesia que ayudó a alojar y apoyar al equipo de Hong Kong que buscó acercarse a la comunidad china local en el Reino de Tonga. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Aun así, en Tonga hay una ley que prohíbe cualquier tipo de trabajo los domingos. Así que es un día que los adventistas pueden usar para tender la mano y hacer obra misionera entre los chinos, explicó. “Representa una oportunidad para invitarles a estudiar la Biblia”, expresó.
Para alcanzar a la diáspora china
En otras regiones del mundo, los miembros adventistas se acercan a la diáspora china, mostrando amistad y cuidando de ella. En 2020, la Iglesia Adventista de Honduras inauguró su primer centro comunitario para la comunidad china en Tegucigalpa. El objetivo de los líderes es servir a miles de familias chinas en Honduras.
Daniel Jiao, presidente de la Unión Misión China, participa en un bautismo en Honiara, en el último día de Islas Salomón para Cristo, el pasado 18 de julio. Pasó dos semanas en el país conectándose con la comunidad china local. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
La intención declarada del centro es ayudar a que los adventistas aprendan más sobre la cultura china y ofrezcan servicios tales como clases de mandarín, para que la generación más joven pueda reencontrarse con su propia cultura. En el Centro Tegucigalpa, los simpatizantes coordinan clases de español y clases de estilo de vida sana y cocina. Además, el centro se utiliza para ayudar a los chinos locales con trámites legales y funciona como centro recreativo, dijeron líderes de la iglesia.
Servicios para sesenta mil personas
En Ciudad de Panamá, la Iglesia Adventista también ha abierto un centro en el corazón del barrio chino local. El centro comenzó a ofrecer varias actividades en la comunidad en 2021, informaron líderes regionales de la iglesia.
Representantes de la embajada china en Honduras cantan el himno nacional de China junto a varios miembros del público durante la inauguración del nuevo centro comunitario para la comunidad china el 3 de marzo en Tegucigalpa, Honduras. [Fotografía: Unión Hondureña/DIA]
En ese momento, Samuel Telemaque, entonces director de la Escuela Sabática de la División Interamericana, comentó: “Con líderes adecuadamente equipados con una mejor comprensión de los diferentes enfoques para compartir el mensaje a grupos de personas especiales, los esfuerzos constantes darán grandes resultados.” Telemaque es ahora director de Misión Adventista para la División Interamericana (IAD). Se estima que en Panamá residen unos sesenta mil chinos y que hay otros veinte mil en la República Dominicana.
Ese mismo año, la División Interamericana organizó una semana de misión llena de mensajes apropiados como parte de una iniciativa de alcance intercultural para llegar a las comunidades chinas. Las presentaciones abordaron temas como la salud, la familia y el dinero, informaron los líderes.
Un grupo de la comunidad china en Ciudad de Panamá, Panamá, posa para una foto con Zhang Shu (segundo desde la derecha) y su esposa (izquierda) durante la inauguración del nuevo centro de influencia celebrada en enero de 2020. [Fotografía: Unión Asociación Panameña]
Orar y aguardar por la cosecha
En las Islas Salomón, el presidente de la Unión Misión de la China, Daniel Jiao, también se dedicó a acercarse a la comunidad local. Participó en el bautismo del 18 de julio en la capital, Honiara, donde cientos de personas fueron acogidas como miembros de iglesia en el último día de los esfuerzos de evangelización en el archipiélago.
En general, los misioneros visitantes reconocen que persisten desafíos significativos para acercarse a los chinos locales. Aun así, los misioneros entienden cuál es su papel.
“Nuestra obra es dedicarnos a sembrar todos los días”, comentó uno de ellos. “Sabemos que llegará el día de la cosecha”.
Traducción de Marcos Paseggi