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Noticias y Reflexiones
14 de Julio de 2026, Libertad Religiosa
LA IGLESIA ADVENTISTA PARTICIPA EN ESCENARIOS DE DIÁLOGO POR LA LIBERTAD RELIGIOSA EN COLOMBIA
14 Julio 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano, Periodismo UCN.
En el marco de la Semana y el Día de la Libertad Religiosa, la Iglesia Adventista del Séptimo Día participó en escenarios de diálogo y conmemoración promovidos por autoridades civiles en diferentes regiones del país, reafirmando su compromiso con la defensa de la libertad de conciencia.
Foros de diálogo institucional, actos públicos de conmemoración y espacios de formación reunieron a autoridades civiles, representantes de distintas confesiones religiosas y líderes comunitarios en diferentes regiones de Colombia durante la Semana y el Día de la Libertad Religiosa. En estos escenarios, la Iglesia Adventista del Séptimo Día reafirmó su compromiso con la defensa de la libertad de conciencia y la construcción de una sociedad basada en el respeto, el diálogo y la convivencia.
Representantes de la iglesia adventista y autoridades civiles participaron en el VIII Foro de Libertad Religiosa, un espacio de diálogo sobre los desafíos que enfrenta este derecho fundamental. Créditos: Comunicaciones Asosur
Las actividades desarrolladas en Medellín y en el departamento de Bolívar reflejaron distintas maneras de promover un mismo principio: la libertad religiosa como un derecho que protege la dignidad humana, fortalece la convivencia democrática y favorece el trabajo conjunto entre las instituciones públicas y las comunidades de fe.
Diálogo institucional en Medellín
En Medellín, uno de los principales escenarios fue el VIII Foro de Libertad Religiosa, realizado en el recinto del Concejo Distrital. El encuentro reunió a representantes de diversas confesiones religiosas, autoridades gubernamentales y líderes comprometidos con la promoción y protección de este derecho fundamental.
La delegación adventista estuvo conformada por administradores de la Unión Colombiana del Norte (UCN), la Corporación Universitaria Adventista (UNAC), la Asociación Centro Occidental y la Asociación Sur Occidental, ademas de quienes participaron en este espacio de diálogo y reflexión sobre los desafíos que enfrentan actualmente las comunidades de fe.
Administradores de la Unión Colombiana del Norte, la UNAC y los campos locales participaron en el VIII Foro de Libertad Religiosa, reafirmando el compromiso de la Iglesia Adventista con la defensa de la libertad de conciencia. Créditos: Comunicaciones Asosur
Uno de los temas centrales del foro fue la preocupación expresada por diferentes denominaciones religiosas frente a las nuevas disposiciones contempladas en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que establecen requisitos para la apertura de nuevas congregaciones, entre ellos la exigencia de contar con terrenos de un área mínima de 400 metros cuadrados. Los participantes manifestaron que estas medidas podrían afectar el establecimiento y desarrollo de las comunidades religiosas en la ciudad.
Al referirse a este desafío, el pastor Gonzalo Cardona, presidente de la Unión Colombiana del Norte, destacó el impacto que las iglesias tienen en las comunidades y la importancia de que puedan continuar desarrollando su misión sin barreras que limiten su crecimiento; “Las iglesias son focos de luz en las comunidades. Muchas congregaciones comienzan en espacios pequeños y, a medida que crecen, amplían su servicio. Por eso es importante que la reglamentación permita seguir llevando esperanza y apoyo a quienes más lo necesitan."
Durante el foro también se destacó el aporte de las comunidades de fe al desarrollo social mediante iniciativas espirituales, educativas y de servicio.
El concejal Carlos Gutiérrez reconoció públicamente la labor de la Iglesia Adventista en favor de la sociedad, especialmente a través del trabajo que realiza con las nuevas generaciones. "Quiero resaltar la labor que hace la Iglesia Adventista a través de sus clubes, apoyando a nuestra juventud." Resaltó.
El concejal Carlos Gutiérrez destacó durante el VIII Foro de Libertad Religiosa la labor social de la Iglesia Adventista, especialmente el trabajo que realiza con las nuevas generaciones a través de sus clubes juveniles. Créditos: Comunicaciones Asosur
En representación de la Iglesia Adventista, el abogado Juan Carlos Ceballos recordó la importancia de proteger este derecho constitucional. "La libertad religiosa es un derecho reconocido y fundamental." Al referirse a la presencia de la Iglesia en Colombia, añadió: "Somos aproximadamente 300.000 miembros en Colombia. Tenemos 57 escuelas y colegios, cinco emisoras con programación educativa y familiar, y una universidad en Laureles con 88 años de existencia."
Asimismo, compartió una experiencia relacionada con la defensa de la libertad religiosa en el ámbito de la salud, donde profesionales pudieron ejercer su derecho a la objeción de conciencia conforme a sus convicciones religiosas, reafirmando que este es un derecho que protege a todas las confesiones.
Una jornada de gratitud y esperanza en Arjona
En Arjona, Bolívar, la conmemoración del Día de la Libertad Religiosa estuvo marcada por un ambiente de gratitud, reflexión y esperanza. La jornada, coordinada por la Mesa Municipal de Libertad Religiosa, buscó promover el respeto por la libertad de conciencia y agradecer a Dios por el privilegio de vivir en un país donde este derecho es reconocido y protegido.

El pastor Roberto Leal compartió un mensaje espiritual, invitando a los asistentes a seguir a Jesús y confiar plenamente en Dios. Créditos: Comunicaciones Asocaribe
La programación inició con un espacio de oración y reflexión y culminó con un encuentro público en la plaza principal del municipio, donde representantes de diferentes comunidades religiosas, autoridades civiles y ciudadanos se congregaron en un ambiente de respeto y unidad.
Como parte de la participación adventista, Angélica Estremor interpretó la canción El Mejor Lugar del Mundo, preparando el ambiente para el mensaje espiritual presentado por el pastor Roberto Leal, quien invitó a los asistentes a escuchar la voz del Espíritu Santo, seguir a Jesús y permitir que Dios transforme la vida de cada persona y de cada familia.

Cientos de asistentes participaron en el acto central de conmemoración del Día de la Libertad Religiosa, realizado en la plaza principal del municipio de Arjona, Bolívar. Créditos: Comunicaciones Asocaribe
La jornada contó con la presencia de representantes de la Gobernación de Bolívar, entre ellos la doctora Elizabeth Cuadro, directora de Libertad Religiosa, así como del alcalde de Arjona, Gustavo Pérez Giraldo. La Iglesia Adventista también estuvo representada en la organización de esta iniciativa por el pastor Doiler Torres, integrante de la Mesa Departamental de Libertad Religiosa de Bolívar.
Formación y diálogo en Cartagena
Las actividades conmemorativas en el departamento de Bolívar también incluyeron un encuentro en Cartagena, enfocado en la formación de líderes religiosos y el fortalecimiento del trabajo conjunto entre las comunidades de fe y las instituciones públicas.
La Iglesia Adventista participó en la jornada realizada en el Salón Amarillo del Palacio de la Proclamación, organizada por la Escuela de Gobernanza y Liderazgo, la Secretaría del Interior y la Mesa de Libertad Religiosa, de Cultos y de Conciencia de Bolívar.

El pastor Yeison Alvis dirigió una oración durante la conmemoración del Día de la Libertad Religiosa, realizada en el Salón Amarillo del Palacio de la Proclamación, en Cartagena. Créditos: Comunicaciones Asocaribe
La representación adventista estuvo a cargo del pastor Yeison Alvis, secretario ejecutivo de la Asociación del Caribe Colombiano; Sara Giraldo, asociada de Comunicaciones; y Kenia Sánchez. El pastor Alvis y Giraldo participaron en la presentación y conducción del evento, mientras que Sánchez ofreció una interpretación musical.
Como parte de la agenda se desarrolló un conversatorio sobre los desafíos que enfrentan los cristianos en el ejercicio de la libertad religiosa y las acciones que se adelantan para garantizar los derechos de creyentes y no creyentes. El espacio también destacó la importancia de fortalecer la formación de los líderes religiosos en el conocimiento de la legislación vigente y de las rutas institucionales disponibles para la protección de este derecho.
Un compromiso que une a las comunidades de fe
Aunque cada escenario tuvo un énfasis distinto —el diálogo institucional en Medellín, la conmemoración comunitaria en Arjona y la formación de líderes en Cartagena—, todos coincidieron en un mismo propósito: promover la libertad religiosa como un derecho que fortalece la convivencia, el respeto por la diversidad y la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
Con su participación en estos espacios, la Iglesia Adventista del Séptimo Día continúa contribuyendo al diálogo entre las instituciones públicas y las comunidades de fe, promoviendo la libertad de conciencia como un valor esencial para el desarrollo integral de las personas y el bienestar de la sociedad.
13 de Julio de 2026, División Interamericana - TERRITORIO
Iglesia Adventista expande la capellanía profesional en el Sureste de México
La formación de cuatro años capacita a los pastores para que brinden apoyo espiritual y emocional profesional en diversos entornos ministeriales.
14 de julio de 2026 | Villahermosa, Tabasco, México | Noticias de la Unión Mexicana del Sureste y División Interamericana
La Iglesia Adventista del Séptimo Día certificó hace poco a un nuevo grupo de capellanes profesionales en el sureste de México tras completar con éxito un programa de Educación Pastoral Clínica (CPE) de cuatro años diseñado para fortalecer la atención espiritual y el ministerio pastoral en entornos sanitarios, educativos y comunitarios.
Los graduados, que fueron reconocidos durante una ceremonia organizada por la Unión Mexicana del Sureste, completaron 1600 horas de formación especializada mediante cuatro unidades de educación pastoral y clínica. El programa, que comenzó en 2022, dotó a los pastores de habilidades avanzadas en apoyo emocional, intervención en situaciones de crisis y atención espiritual integral.
Capellanes adventistas que completaron con éxito el programa profesional de Educación Pastoral Clínica (CPE) posan tras ser certificados como capellanes profesionales durante una ceremonia de graduación organizada por la Unión Mexicana del Sureste el 19 de mayo de 2026. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste]
Los administradores de la unión expresaron su agradecimiento a la Asociación General y a la División Interamericana por apoyar el programa de Educación Pastoral Clínica, así como a los instructores y supervisores que guiaron a los graduados durante toda su formación académica y ministerial.
“La formación de los pastores mediante cuatro unidades de Educación Pastoral Clínica es un logro posible gracias a la visión del liderazgo de la unión”, dijo Hiram Ruiz, director de ministerios de capellanía de la División Interamericana. “Este ministerio especializado aporta una renovada vitalidad al trabajo pastoral y a la vida de los pastores y sus familias”.
El pastor Hiram Ruiz, director de ministerios de capellanía de la División Interamericana, se dirige a los participantes durante la ceremonia de certificación de Educación Pastoral Clínica (CPE) el 19 de mayo de 2026. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste]
“Estamos seguros de que este grupo actuará como personas que serán capellanes competentes, comprometidos y compasivos”, dijo Ruiz.
David Celis, presidente de la Unión Mexicana del Sureste, reflexionó sobre el crecimiento de la capellanía profesional adventista en el territorio.
“Durante muchos años la capellanía se llevó a cabo con las mejores intenciones, pero sin las herramientas necesarias ni la formación especializada”, dijo Celis. “Desde 2019, hemos proporcionado formación oficial por medio del Ministerio de Capellanía Adventista”.
David Celis, presidente de la Unión Mexicana del Sureste, reafirma el ministerio vital de los capellanes adventistas durante la ceremonia de certificación de la Educación Pastoral Clínica (CPE). [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste]
El recién graduado Efraín Salazar dijo que el programa de CPE ha transformado su ministerio pastoral.
“Esto ha fortalecido enormemente mi ministerio al ayudarme a desarrollar mayor sensibilidad, empatía y acompañamiento espiritual hacia las personas”, dijo Salazar. “Como capellán certificado que ha prestado servicios en escuelas adventistas y ahora en un distrito pastoral, la capellanía me ha enseñado a escuchar, aconsejar y ministrar de una manera más personal y compasiva, fortaleciendo mi labor pastoral”.
Roger Pech, que ha prestado servicios como capellán durante diez años en el Hospital Adventista del Sureste en Villahermosa, Tabasco, dijo que uno de los aspectos más importantes de su ministerio es acompañar a las personas en algunos de los momentos más difíciles de sus vidas.
Efraín Salazar, que trabaja en Cancún, Quintana Roo, y su esposa, Jennifer, posan tras su graduación del programa de Educación Pastoral Clínica (CPE) durante la ceremonia de certificación el 19 de mayo de 2026. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste]
Los líderes de la iglesia compartieron un ejemplo del impacto del ministerio relacionado con Edgar Pulido, un paciente que vive con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Durante su hospitalización, el capellán y el personal del hospital leían periódicamente la Biblia junto a Pulido, su esposa y su madre. Según los líderes de la unión, Pulido llegó a conocer a Jesús, aprendió las creencias fundamentales de la iglesia y entregó su vida a Cristo mientras recibía atención en el hospital. (permiso concedido)
Apoyo al desarrollo profesional continuo
Víctor Martínez, director del ministerio de capellanía de la Unión Mexicana del Sureste y graduado en Educación Pastoral Clínica, destacó a Presencia, la revista semestral de capellanía de la unión, como otra iniciativa que apoya al ministerio.
Edgar Pulido, un paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), posa con el capellán Roger Pech (izquierda) tras aceptar a Cristo gracias al ministerio de capellanía hospitalaria. Fotografía publicada con permiso del paciente y su familia. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste]
El crecimiento del ministerio también se reflejó cuando tres pastores de la Unión Mexicana del Sureste —Ricardo García, Roger Pech y Fidel Ortiz— recibieron el respaldo oficial como capellanes adventistas de la Asociación General y la División Interamericana durante el Cuarto Congreso Mundial de Capellanes Adventistas en St. Louis, Missouri, en 2025.
De izquierda a derecha: Los pastores Ricardo García, Roger Pech y Fidel Ortiz, recién admitidos capellanes adventistas, posan con el pastor Hiram Ruiz (segundo desde la izquierda), director del Ministerio de Capellanía Adventista de la División Interamericana, durante la ceremonia de certificación del capellán. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste][Fotografía: Unión Mexicana del Sureste]
En el presente, la Unión Mexicana del Sureste administra 16 escuelas adventistas de nivel primario y secundario y un hospital, donde muchos de sus capellanes certificados ofrecen ministerio y apoyo espiritual.
Traducción de Marcos Paseggi
13 de Julio de 2026, División Interamericana - MUNDIAL
Bienvenidos a casa: Los misioneros regresan, pero la misión continúa
La División Norteamericana honra a quienes completan el servicio en el extranjero en el campo misionero.
13 de julio de 2026 | Christelle Agboka, Noticias de la División Norteamericana
El 8 de junio, la División Norteamericana dio la bienvenida a 65 misioneros en su sede como parte del retiro de bienvenida a casa del Instituto de Misiones Mundiales de la Asociación General. Allí interactuaron con líderes de la División Norteamericana, recorrieron el edificio y disfrutaron de una comida con otros misioneros y otros obreros de la iglesia.
“Hay un viejo dicho que dice que el hogar es donde tienen que dejarnos entrar. Hoy ni siquiera tuvieron que llamar. Estamos muy contentos de tenerlos aquí”, dijo Orna Garnett, secretaria asociada de Servicios Misioneros de la División Norteamericana, en sus palabras de bienvenida.
El evento de la División Norteamericana marcó el inicio de un retiro de una semana, celebrado del 8 al 13 de junio en Maryland, para misioneros de larga duración que cumplieron misiones en el extranjero. Seis familias misioneras regresaron a la División Norteamericana, mientras que las demás llegaron desde divisiones de todo el mundo.
El presidente de la División Norteamericana, G. Alexander Bryant, y Orna Garnett, secretaria asociada de Servicios Misioneros, dieron la bienvenida a 65 misioneros que regresaron a la sede de la División Norteamericana, el 8 de junio. [Fotografía: Kimberly Maran, NAD]
Estos retiros, que se celebran cada dos años, incluyen momentos de adoración, seminarios de reajuste cultural, recursos prácticos, apoyo emocional y psicológico, reconocimiento de los años de servicio, actividades recreativas y oportunidades para que los misioneros compartan sus experiencias. Como solo unas pocas divisiones organizan retiros de reingreso, los asistentes de varias regiones se reúnen en un lugar central.
Durante muchos años, el retiro de bienvenida a casa para misioneros que sirven en la División Norteamericana y otras divisiones se ha celebrado en la Universidad Andrews en Berrien Springs, Míchigan. Este año, por primera vez, el lugar del retiro se trasladó a Maryland, ofreciendo a los participantes la rara oportunidad de recorrer la sede de la División Norteamericana e interactuar con los directivos del territorio.
En esencia, estos retiros son un espacio seguro para que las familias que regresan puedan procesar los altibajos y momentos intermedios de la misión intercultural con otros que han pasado por una experiencia similar.
El organizador Ronald Kuhn, director asociado del Instituto de Misiones Mundiales, señaló que, aunque familiares y amigos no siempre pueden identificarse con su experiencia misionera, «este es el grupo que entiende la situación por la que pasaron”.
Durante el programa matutino del 8 de junio, el presidente de la División Norteamericana, G. Alexander Bryant, el secretario ejecutivo, Kyoshin Ahn, y la tesorera/directora financiera, Judy R. Glass, expresaron su gratitud por los años de servicio y sacrificio de los misioneros.
“El impacto de la obra que han realizado en los últimos años seguirá dando frutos y multiplicándose exponencialmente con el tiempo hasta que venga el Señor”, dijo Bryant.
Los misioneros que regresan realizan una visita al cuartel general de la División de América del Norte el 8 de junio. El retiro de bienvenida a casa de este año marcó la primera vez que el programa se celebró en Maryland. [Fotografía: Edson Tanaka]
Los participantes recorrieron el edificio y se reunieron con representantes de 37 departamentos y ministerios para aprender de qué manera la división apoya la misión de la iglesia en toda Norteamérica.
Garnett señaló que la visita fue especialmente significativa para quienes regresan a la División Norteamericana. “Algunos me dijeron que estaban tan agradecidos de no haber sido olvidados”, dijo. “No hay nada como compartir los alimentos con la familia que no has visto en mucho tiempo”.
La misión continúa
Esa tarde, los misioneros asistieron a una ceremonia de premios y reconocimiento en la sede de la Asociación General, donde todos recibieron certificados de la Asociación General. Los misioneros del territorio de la División Norteamericana también recibieron certificados e insignias de Garnett en nombre de los líderes de la división.
Para la misionera de la División Norteamericana Rose White-Ntakirutimana, que prestó servicios junto a su marido, Jean Ntakirutimana, en la República Democrática del Congo, la avalancha de recuerdos que evocó el reconocimiento fue abrumadora. Se mostró visiblemente emocionada al recibir sus certificados.
Jean y Rose fueron misioneros durante 13 años, incluyendo casi una década en la Unión Misión del Congo Oriental. Como tesorera allí, Jean lideró el equipo de contabilidad del territorio y supervisó sus operaciones financieras. Rose desempeñó múltiples funciones, incluyendo la supervisión de las operaciones de oficina; la coordinación del programa de hijos de pastor (PK); la administración de la residencia para huéspedes; la supervisión del predio y del personal de limpieza y seguridad, además de ser secretaria de Jean.
Jean se sintió inspirado por los misioneros que enseñaron en su escuela secundaria adventista en Ruanda, mientras que Rose buscó continuar con el legado de su padre, que fue pastor misionero de Ruanda en el Congo.
Rose White-Ntakirutimana comparte un breve testimonio después de que ella y su marido, Jean Ntakirutimana, fueron reconocidos por 13 años de servicio misionero, lo que incluyó una década en la República Democrática del Congo. [Fotografía: Art Brondo, NAD]
Ese sentido del llamado los sostuvo durante la inestabilidad financiera, los conflictos interpersonales, una carga de trabajo a menudo aplastante y un susto de cáncer para Rose al comienzo del servicio. Al reflexionar sobre los importantes desafíos financieros y organizativos que enfrentaba la unión misión cuando llegaron, Jean dijo: “Cuando regresamos a finales de 2025, todos esos desafíos habían sido resueltos por la gracia de Dios”.
Rose explicó más tarde por qué la ceremonia la emocionó tanto.
“Trabajas duro… Todo está bien. Pero allí no estaba el agradecimiento”, expresó. “Por eso, cuando escuché las palabras ‘gracias’ [en la ceremonia de premios], se me saltaron muchas lágrimas”.
Añadió: “Vinimos [aquí] con el corazón quebrantado. Pensábamos que éramos los únicos”. Escuchar las historias de otros y ver sus lágrimas los tranquilizó al saber que no estaban solos.
A pesar de las dificultades, seguirían animando a otros interesados en la misión. “Les diré: ‘Vayan. No tengan miedo’”, dijo Rose. “Solo vayan a trabajar para el Señor y Dios los traerá de vuelta como nos trajo a nosotros”.
Ese mismo compromiso con la misión se reflejó en las historias de varios de sus compañeros, incluyendo a Edwin y Alice Emerson, también misioneros de la División Norteamericana. Mientras se preparaba para su jubilación en Canadá, Edwin se sintió perturbado por un sueño en el que alguien lo llamaba a servir en su tierra natal. Solo encontró paz después de orar: “Señor, si es tu voluntad que vaya a Sri Lanka, la aceptaré”.
Poco después, recibió una llamada telefónica invitándolo a convertirse en secretario ejecutivo de la Misión de Sri Lanka. Inmediatamente dijo que sí.
El retiro de bienvenida a casa ofreció oportunidades para que los participantes se conectaran, construyeran relaciones y se animaran mutuamente. [Fotografía: Kimberly Maran, NAD]
Aunque Alice al principio tuvo dificultades con la transición, finalmente la aceptó y pasó a liderar los Ministerios de Niños, Familia y Mujeres. Uno de los momentos destacados del ministerio fue un campamento infantil que reunió a casi 300 niños, muchos de orígenes hindúes u otras religiones. Ocho fueron bautizados y 18 respondieron a un llamado al altar para quienes estaban interesados en el ministerio pastoral.
A pesar de los desafíos de adaptarse a la vida en Sri Lanka tras décadas afuera, y luego de readaptarse a Canadá, los Emerson siguen agradecidos por su experiencia.
“Después de ir allí a trabajar, supe que era un llamado para nosotros, porque pudimos ayudar a mucha gente en Sri Lanka”, señaló Alice.
Para Wayne y Sarapee Hamra —los misioneros con más años de servicio en el evento, también desde Norteamérica— casi cuarenta años en la Universidad Internacional de Asia-Pacífico en Tailandia ampliaron su comprensión de la misión. Wayne fue director del programa de maestría en ciencias empresariales y profesor en la Facultad de Ciencias Económicas, mientras que Sarapee se jubiló como subdirectora de servicios de alimentación.
Sus funciones más queridas, sin embargo, fueron las de “madre y padre” del campus, dando la bienvenida a estudiantes de diversos orígenes religiosos en su hogar para momentos de comidas, oración, adoración y compañerismo.
Los misioneros de la División Norteamericana Edwin y Alice Emerson (centro) posan para una fotografía tras recibir certificados de la Asociación General y de la división donde se reconocen sus años de servicio misionero. [Fotografía: Art Brondo, NAD]
Wayne dijo que su trabajo misionero no concluiría con la jubilación. Ser misionero, afirmó, “es lo que hacemos más que dónde estamos. Realmente tiene que ser un estilo de vida”.
Jean expresó un compromiso similar, diciendo: “Seguimos disponibles y listos para servir, mientras el Señor nos dé fuerzas”.
En los saludos en vídeo del 8 de junio, el presidente de la Asociación General, Erton Köhler, reforzó un sentimiento compartido por varios misioneros: “La misión no termina cuando termina una asignación. Continúa en el corazón de quienes han aceptado el llamado”.
La versión original de esta noticia fue publicada por el sitio de noticias de la División Norteamericana.
Traducción de Marcos Paseggi
9 de Julio de 2026, Unac
UNAC capacita a más de 230 líderes de la División Interamericana en evangelización digital
9 de Julio de 2026, División Interamericana - MUNDIAL
Elena White, un policía y un ángel sobre su carpa
¿Podría realmente haber estado de guardia un ángel esa noche?
10 de julio de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | D. A. Delafield y Gerald Wheeler
Hace muchos, muchos años, cuando Elena White (cofundadora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día) se encontraba en Australia, asistió a una reunión campestre. En aquellos días todos dormían en tiendas de campaña durante las reuniones campestres y, la Sra. White no era la excepción.
En este año en particular, más de 500 personas asistieron a una reunión en Brighton Beach (cerca de Melbourne). Todas las carpas estaban ordenadas con esmero a través del campamento. Esto causó una gran impresión en muchas de las personas no adventistas que estaban también asistiendo.
Cuando la Sra. White predicó, la audiencia quedó grandemente impresionada. ¡Eran tan interesantes los temas! Habló acerca del sábado, de los Diez Mandamientos y de la pronta venida de Jesús. La Sra. White estaba muy feliz de ver el entusiasmo de los oyentes.
Pero algunas personas no estaban muy contentas con esta reunión campestre. Había un grupo de muchachos “larrikins” (alborotadores), como les llamaban los australianos, que entraron a la zona del campamento y arrojaron piedras. Atacaron las tiendas de campaña y hasta derribaron una de ellas.
Se les pidió a varios estudiantes de la Escuela Bíblica Australiana que montaran guardia para evitar que los larrikins hicieran un daño todavía mayor; pero eso no impidió que estos alborotadores hicieran planes para causar más males. Los larrikins decidieron que iban a derribar la propia carpa de la Sra. White mientras ella estuviera dentro..
Estaban muy emocionados con este su nuevo plan. Se sentían tan contentos consigo mismos que hasta se lo contaron con orgullo a los estudiantes guardias. Uno de los estudiantes corrió a decírselo a un maestro. Los guardias del campamento acudieron inmediatamente al Departamento de Policía de Melbourne. La policía asignó a un alto policía irlandés para que vigilara la carpa de la Sra. White.
La Sra. White creía que Dios había enviado sus ángeles para protegerla en muchas diferentes situaciones y sabía que iba a cuidar de ella nuevamente. No pensaba que realmente fuera necesario que un policía la resguardara; pero aceptó su ayuda de todos modos y se retiró a su carpa a pasar la noche.
Al entrar la noche, el policía estuvo atento por si surgía algún problema. De pronto, poco después de la media noche, el policía miró hacia la carpa de la Sra. White y vio algo de reojo. Al mirar directamente a la carpa vio que todo estaba bien. Al alejar de ahí la vista por un minuto, vio de pronto una luz que tomaba la forma de un ángel ¡velando sobre la tienda de campaña de la Sra. White! De inmediato, el policía cayó de rodillas y oró. Estuvo observando al ángel por unos minutos y entonces se levantó quietamente y regresó a la estación de policía.
Cuando llegó a la estación, explicó lo que había ocurrido y cómo creía que la Sra. White estaba siendo protegida mucho mejor de lo que él podía hacerlo. Los otros policías comprendieron de lo que estaba hablando y no lo cuestionaron.
Al siguiente día, el policía irlandés acudió a las reuniones. Lo hizo esta vez para escuchar a la mujer que había sido protegida por uno de los propios ángeles de Dios. Entre más escuchaba, más gustaba de lo que estaba oyendo, Muy pronto se decidió a unirse a la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Esta historia es una adaptación de Angel Over Her Tent (Un ángel sobre su carpa), por D. A. Delafield y Gerald Wheeler, copyright © 1969, Southern Publishing Association.
Traducción – Gloria A. Castrejón
ould an angel really have stood guard that night?
July 10, 2026 | Silver Spring, Maryland, United States | D. A. Delafield and Gerald Wheeler
Many, many years ago, when Ellen White (one of the cofounders of the Seventh-day Adventist Church) was in Australia, she attended a camp meeting. In those days everybody slept in tents during camp meeting. Mrs. White was no exception.
This particular year more than 500 people attended a meeting at Brighton Beach (near Melbourne). All the tents were neatly arranged throughout the campground. This greatly impressed many of the non-Adventists who were also attending.
When Mrs. White preached, the crowd got really excited. The topics were so interesting! She talked about the Sabbath, the Ten Commandments, and Jesus coming again. Mrs. White was happy to see the listeners’ enthusiasm.
But there were some people who were not very happy about the camp meeting. There was a group of kids—“larrikins,” as the Australians called them—who wanted to disrupt the meetings. They came into the camp area and threw stones. They attacked the tents, and even pulled one down.
Several students from the Australian Bible School were asked to stand guard. They were able to keep the larrikins from doing a lot more damage, but this didn’t stop them from plotting to do more. The larrikins decided that the next night they would pull down Mrs. White’s own tent while she was in it.
They were thrilled with this new plan. They were so pleased with themselves that they bragged to the student guards about it. One of the students hurried to a teacher and told them. The camp guards immediately went to the Melbourne Police Department. The police assigned a tall Irish policeman to guard Mrs. White’s tent.
Mrs. White believed that God sent His angels to protect her in many different situations, and she knew He would take care of her again. She really didn’t think the policeman was needed, but she accepted his help anyway and went to her tent for the night.
As the night wore on, the policeman kept an eye out for trouble. Suddenly, sometime after midnight, he glanced toward Mrs. White’s tent and saw something out of the corner of his eye. Looking directly at the tent, he saw that it was fine. Turning his eyes away for a minute, he soon saw a light take the form of an angel standing guard over Mrs. White’s tent! The policeman quickly dropped to his knees and prayed. He watched the angel for a few minutes, then quietly got up and walked back to the police station.
When he got to the station, he explained what had happened and how he felt that Mrs. White was being protected much better than he ever could. The other police officers understood what he was saying and didn’t question him.
The next day the Irish policeman went back to the meetings. This time he came to listen to the woman who had been protected by one of God’s own angels. The more he heard, the more he liked what he heard. Soon he decided to join the Seventh-day Adventist Church.
D. A. Delafield and Gerald Wheeler
This story was adapted from Angel Over Her Tent, by D. A. Delafield and Gerald Wheeler, copyright © 1969, Southern Publishing Association.
7 de Julio de 2026, División Interamericana - MUNDIAL
Un valor silencioso que lleva el mundo sobre sí
“ No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos”. — Gálatas 6:9 (NVI)
En todo el mundo, los titulares suelen seguir un patrón familiar, centrándose en el conflicto, las crisis y algún acto ocasional de heroísmo que traspasa todo el ruido.
A pesar de ello, he pasado gran parte de mi vida en espacios donde rara vez llegan los titulares. Lo que he encontrado allí es otro tipo de historia.
Chav Kuch, un jefe comunitario local, se hace medir la presión arterial con el doctor A. Forrester mientras entrena a Phoane Fomeste, voluntario con ADRA Connections, en el Centro de Salud Mea Tik, provincia de Pusalt, Camboya, el 18 de marzo de 2026. [Fotografía: ADRA Internacional]
Pienso en una madre en una comunidad desplazada que, semanas después de que una inundación destruyera todo lo que poseía, ya organiza a sus vecinos, comparte recursos, cuida de los ancianos y ayuda a mantener unida a su comunidad. No hay ninguna cámara apuntándola. Ningún artículo llevará su nombre.
Pienso en un anciano de iglesia que abre las puertas de su congregación tras una crisis, convirtiendo bancos en camas y una cocina en refugio. No busca reconocimiento. Simplemente está viviendo su fe.
Pienso en un líder comunitario que se queda cuando otros se van. Aparece una y otra vez, no porque tenga todas las respuestas, sino porque sabe que esa presencia importa.
Estas no son historias secundarias. Es la historia principal. El trabajo tranquilo y fiel de reconstrucción es lo que finalmente determina en qué se convierte una comunidad.
ADRA establece la formación de respuesta a emergencias tras el devastador tsunami en Asia en 2026 [Fotografía: cortesía de Michael Peach]
Hace poco viajé a Perú para un hito que me recordó esta obra tranquila y fiel.
Hace poco más de veinte años, tras el tsunami asiático de diciembre de 2004, ADRA estableció su programa global de equipos de respuesta a emergencias (ERT) para unificar, estructurar y fortalecer la forma en que respondemos en emergencias.
Mucho antes de ser presidente de ADRA, formé parte de ese primer equipo de formación, aprendiendo junto a colegas que serían socios de por vida en el trabajo de nuestro ministerio.
Durante mi viaje a Perú ese año, un nuevo grupo de miembros del equipo de respuesta a emergencias pasó por la misma formación. Antes de eso, ADRA realizó una formación en Serbia, y pronto más empleados de ADRA serán miembros de la ERT en África Occidental y Eurasia.
En total, más de mil hombres y mujeres están ahora preparados para servir a las comunidades en sus momentos más difíciles en las dos décadas desde que comenzó el programa.
Paulo Lopes durante el tsunami en Asia de 2004 [Fotografía: cortesía de Paulo Lopes]
Aquellos a los que hemos formado, como la mayoría de los servicios de emergencia, no son conocidos fuera de los lugares donde sirven. No entraron en este trabajo para obtener reconocimiento. Aparecen porque las comunidades los necesitan.
Algo que he presenciado a lo largo de mi carrera, y que sigue conmoviéndome, es que el valor más duradero rara vez llega con fanfarria. Aparece en silencio, se queda mucho después de que las cámaras se han ido y la atención ha disminuido, y sigue avanzando de forma constante.
Gálatas 6:9 me ha acompañado a lo largo de muchas etapas de esta obra: “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos”.
Hay un cansancio que viene con la compasión sostenida. Los problemas no siempre se resuelven de forma ordenada. La necesidad suele persistir más tiempo del que esperamos. Hay días en los que la distancia entre lo que es y lo que debería ser se siente abrumadora.
Los adventistas de Jamaica reciben formación para la distribución de alimentos durante el huracán Melissa [Fotografía: Miguel Roth]
Sin embargo, en esos mismos lugares, me encuentro con personas que se niegan a rendirse. No porque posean una fuerza extraordinaria, sino porque algo más firme que su propia determinación los sostiene.
Creo que es la presencia de Dios activa y cercana, actuando por medio de gente común de maneras silenciosas y a menudo invisibles.
Lo veo en una abuela que enseña a niños desplazados sus primeras letras. En un líder comunitario que sigue reuniéndose con los vecinos cuando el daño parece demasiado grande. En cada acto de fidelidad que se niega a dejar que la dificultad se convierta en abandono.
La cosecha que describe Pablo no siempre es visible desde donde estamos. Pero se planta cada día: una comida compartida, una puerta abierta, un recordatorio de que alguien no ha sido olvidado.
Puede que usted nunca coordine una respuesta ante situaciones de catástrofe ni ayude a reconstruir una comunidad tras una crisis. Pero el valor silencioso no se reserva para circunstancias extraordinarias.
Aparece de forma constante para ayudar a alguien que está pasando por dificultades. Aparece para dar cuando dar cuesta. Aparece para, en un mundo que avanza rápido y olvida fácilmente, no dejar de preocuparse por las personas que otros han dejado de lado.
Todos estamos invitados a ser parte de esta historia. Y ninguno de nosotros tiene que hacer esta tarea por sí solo.
Porque en manos de Dios, la persistencia fiel, ofrecida en silencio y sostenida a lo largo del tiempo, nunca se desperdicia, incluso cuando la cosecha tarda mucho en llegar.
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Traducción de Marcos Paseggi
5 de Julio de 2026, División Interamericana - MUNDIAL
¿Sordos y ciegos? Cómo pueden todavía comunicarse y participar en la adoración
La tecnología de apoyo favorece la autonomía, la participación y la inclusión en la vida de la iglesia.
6 de julio de 2026 | Brasil | Cristina Levano, División Sudamericana y Adventist Review
Mientras que muchas personas participan en un servicio de la iglesia escuchando música, los anuncios y un mensaje espiritual, Letícia Gonçalves Balotta lo hace en forma diferente. Con una computadora en braille conectada a su teléfono celular, recibe información en tiempo real enviada por voluntarios que traducen y describen lo que está ocurriendo a su alrededor.
A sus 29 años, Letícia Gonçalves Balotta trabaja y vive sola. Nacida con visión baja y dificultades de carácter auditivo, perdió completamente la vista en 2021 y solo algunos meses más tarde comenzó a perder también su capacidad auditiva. Fue más tarde diagnosticada con una rara enfermedad que afecta diferentes funciones de su organismo, incluyendo esos dos sentidos.
Herramientas de accesibilidad facilitan la interacción y el acceso a la información en personas con sordoceguera. [Imagen: Vânia Ramos]
“Cuando una persona pierde su capacidad visual y auditiva, deben adaptarse las formas tradicionales de interacción. Por lo tanto, la comunicación es siempre el centro de todo”, explica la coordinadora Lebre.
Cómo comenzar a incluir a personas con sordoceguera
Cuando Letícia Gonçalves Balotta desea participar en los servicios y actividades de la iglesia, cuenta con el apoyo de voluntarios que le envían mensajes vía WhatsApp, adaptados a un lenguaje acorde con su comprensión, El contenido es recibido por una computadora en braille, que le permite seguir los sermones, anuncios y los momentos de interacción con la congregación.
Letícia Gonçalves Balotta follows the local church’s programs through adapted messages and assistive technology resources. [Photo: Vânia Ramos]
Uno de estos voluntarios es Vânia Ramos. Su interés en la inclusividad comenzó años atrás cuando decidió aprender la lengua de señas brasileña (Libras) a fin de comunicarse con una vecina sorda. A través del tiempo, Vânia comenzó a convivir con personas con diferentes discapacidades y a desempeñarse como guía-intérprete de personas con sordoceguera.
Además de recursos tales como la audiodescripción y la tecnología de apoyo, Vânia aprendió a utilizar Libras Táctil, una forma de comunicación en la cual las señas se perciben a través del toque de las manos. De acuerdo con ella, cada persona tiene necesidades diferentes, algo que requiere preparación y adaptación a fin de asegurar una comunicación eficaz.
La guía intérprete explica que sencillas actitudes pueden también hacer el ambiente más accesible, tales como la descripción del espacio, presentar a la persona que llega y explicar lo que está sucediendo a su alrededor. Para ella, inclusión significa asegurarse de que la persona participe en forma activa en la experiencia y que no solamente esté presente.
“La comunicación lo es todo. La persona con sordoceguera necesita saber lo que está ocurriendo a su alrededor”, señaló.
Con el apoyo de Vânia Ramos, que actúa como guía intérprete, Renato, quien tiene sordoceguera, recibe información en Libras táctil a través del toque de sus manos. [Imagen: Vânia Ramos]
Barreras de la comunicación eficaz
De acuerdo con Letícia, el desafío más importante no es siempre la condición misma, sino la forma en que otros la perciben. “Muchas veces las personas piensan que las estoy ignorando o que no deseo responder, cuando en realidad no escuché o no pude entender lo que dijeron”, explicó. Y esto sucede, señaló, porque no se sabe mucho acerca de esta condición de sordoceguera. Muchos piensan que todas las personas con sordoceguera tienen las mismas características y necesidades; pero, en realidad, hay diferentes manifestaciones de esta condición y diferentes formas de comunicación que pueden ser utilizadas.
La coordinadora Lebre Monteiro señala también que esta falta de conocimiento con respecto a la sordoceguera se refleja en varios escenarios de la vida diaria, tales como hospitales, medios de transporte y servicios públicos, en donde no siempre hay disponibles recursos ni profesionales preparados para atender a aquellas personas con sordoceguera. “El primer paso es la comprensión; luego viene la empatía y la integración”, señaló.
Un caso de la vida real y su impacto familiar
Esta realidad es parte de la historia de Dylan, quien nació como bebé prematuro y sufre de sordoceguera y de una discapacidad neurológica. Para su familia, los primeros años de Dylan requirieron mucha adaptación y búsqueda de formas de incluirlo dentro de la vida diaria.
A través del toque, la gente con sordoceguera explora el ambiente, desarrolla habilidades y desarrolla formas de comunicación. [Imagen: Ahimsa Institute]
A través de ese firme apoyo, Dylan fue capaz de participar más en la vida de la comunidad. Con el tiempo, algunos logros que antes parecían improbables se convirtieron en realidad, tales como sentarse, ponerse de pie y caminar. Actualmente, su forma principal de comunicación es a través del tacto; y la iglesia ha aprendido a conectarse con él en forma sencilla y afectuosa.
En pos de la verdadera inclusión
Para Laura Lebre, la inclusión ocurre cuando una persona que tiene sordoceguera es capaz de participar activamente en la vida de la comunidad. Este proceso involucra a la familia, los educadores, profesionales y a todas las personas que de alguna manera son parte de su vida.
Señaló que el sentido del tacto juega un papel fundamental en este proceso. A través del tacto, explicó, Laura Lebre, muchas personas con sordoceguera pueden formar lazos, entender el ambiente a su alrededor y desarrollar formas de comunicación. “Necesitamos mostrarles que hay un mundo a su alrededor. La comunicación es el puente que hace esto posible”, dijo.
Traducción – Gloria A. Castrejón
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