La investigación explora compuestos derivados del Caribe con posibles aplicaciones en la conservación moderna de alimentos.
22 de abril de 2026 | Mandeville, Manchester, Jamaica | Byron Buckley y Noticias de la División Interamericana
Investigaciones pioneras con potencial para transformar la industria alimentaria global ocuparon el protagonismo en la Conferencia Anual de Investigación 2026 de la Universidad Norteña del Caribe (NCU), destacando enfoques innovadores en la ciencia y la sustentabilidad alimentaria.
La conferencia de dos días, celebrada del 7 al 8 de abril bajo el lema “La evidencia de investigación que transforma mentes, culturas y futuros”, reunió a científicos, académicos y líderes de opinión para compartir hallazgos de diversas disciplinas.
El nombre de la Universidad Norteña del Caribe aparece en la entrada del campus en Mandeville, Jamaica. [Foto de archivo: Universidad Norteña del Caribe]
La investigación de la Dra. Bryan-Thomas se centra en extractos derivados de Morus nigra y Fragaria spp. sub-Albion, plantas comúnmente encontradas en el Caribe pero que ahora se posicionan como herramientas poderosas en la ciencia y conservación de los alimentos.
“Si estos compuestos son lo suficientemente potentes como para inhibir organismos que causan enfermedades humanas, ¿por qué no los aprovechamos de forma más deliberada en los sistemas alimentarios que atienden a esos mismos pacientes?” comentó la Dra. Bryan-Thomas a los asistentes.
Sus hallazgos destacan la capacidad de estos extractos vegetales de actuar como agentes antimicrobianos y como antioxidantes, ofreciendo una solución de doble función para la deterioración y seguridad alimentaria.
La investigación se produce en un momento en que el escrutinio global sobre los conservantes sintéticos se está intensificando, según los expertos. Aditivos como BHA, BHT, nitritos y sulfitos, comúnmente utilizados para prolongar la vida útil, están cada vez más vinculados a preocupaciones sanitarias y regulatorias.
La Dra. Joneshia Bryan-Thomas, profesora adjunta de biología en la Universidad Norteña del Caribe, cuya investigación explora compuestos de origen vegetal para la conservación de alimentos. [Fotografía: Universidad Norteña del Caribe]
Su trabajo pretende salvar esa brecha proporcionando datos medibles y basados en la evidencia que puedan informar tanto las políticas como las prácticas del sector.
Más allá de los mercados globales, las implicaciones para el Caribe son especialmente significativas. La Dra. Bryan-Thomas enfatizó que el deterioro de los alimentos sigue siendo un gran desafío regional, impulsado por climas tropicales, infraestructuras de almacenamiento en frío inconsistentes y una fuerte dependencia de las importaciones de alimentos.
“El deterioro de la comida en el Caribe no es solo un problema económico: es un problema de seguridad alimentaria. Las pérdidas posteriores a la cosecha en algunas categorías superan del 30 al 40 por ciento”, afirmó.
Al utilizar plantas cultivadas localmente como la morera y la fresa, la investigación apunta a soluciones que son tanto sostenibles como accesibles a nivel regional. “Estas no son tecnologías importadas. Son recursos que ya tenemos”, dijo la profesora asistente de la institución.
Frutos de morera silvestre en la planta, una fuente natural que se está estudiando por sus posibles aplicaciones en la conservación de alimentos. [Fotografía: Rafael Rodrigues/Unsplash]
“El conocimiento tradicional es el punto de partida. La ciencia nos permite traducir ese conocimiento en aplicaciones reproducibles y basadas en la evidencia”, afirmó.
Mediante un detallado perfilado fitoquímico, su equipo identificó compuestos bioactivos clave, como flavonoides y fenoles, responsables de las propiedades antimicrobianas y antioxidantes de los extractos.
Los organizadores de la conferencia señalaron que la investigación se alinea estrechamente con el tema de este año, demostrando cómo la investigación basada en la evidencia puede influir tanto en la mentalidad como en la práctica. “La investigación no describe simplemente el mundo tal y como es. Crea la base probatoria para el mundo tal como podría ser”, afirmó la Dra. Bryan-Thomas.
Su trabajo desafía suposiciones de larga data, en la industria alimentaria, especialmente la creencia de que los aditivos sintéticos son inherentemente superiores. “Cuando los científicos ven resultados estadísticamente significativos de plantas cultivadas en el Caribe, eso se convierte en un momento que cambia la manera de pensar”, añadió.
Al concluir la conferencia, la Dra. Bryan-Thomas animó a los jóvenes investigadores a que lleven a cabo trabajos significativos y orientados al impacto. “Empiecen con una pregunta que realmente les interese. Y piensen siempre en quién se beneficia de su investigación”, dijo.
Los organizadores de la conferencia afirmaron que su presentación subrayó un mensaje más amplio que surge del evento: que la investigación liderada por el Caribe tiene la capacidad no solo de abordar desafíos regionales, sino también de contribuir al avance científico global.
Añadieron que, con la creciente demanda de sistemas alimentarios más seguros y sostenibles, estudios como este podrían pronto pasar del laboratorio al mercado, marcando un cambio significativo en la forma en que se conservan, producen y consumen los alimentos en todo el mundo.
Traducción de Marcos Paseggi