Perla Salas, de 12 años, habla durante su serie de evangelización “Vive sin temor” en la iglesia adventista de Nueva Esperanza en Villa Isabela, Puerto Plata, República Dominicana, del 14 al 21 de marzo de 2026. [Fotografía: cortesía de la Unión Dominicana]
9 de abril de 2026 | Santo Domingo, República Dominicana | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
Perla Suribell Salas, de 12 años, nunca imaginó que se presentaría ante un grupo de niños, adolescentes y adultos para compartir mensajes bíblicos, pero en marzo hizo precisamente eso, liderando una campaña de evangelización en grupos pequeños que resultó en 12 bautismos.
“Me gusta ver de qué manera Dios me usa para bendecir a los demás”, dijo Perla simplemente.
La campaña de una semana, titulada “Vive sin temor”, fue celebrada del 14 al 21 de marzo en su iglesia natal, Nueva Esperanza, en Villa Isabela, Puerto Plata. La iniciativa reunió a participantes de todas las edades, con especial énfasis en niños y adolescentes que previamente habían recibido estudios bíblicos.
Perla Salas y parte del grupo que fue bautizado al final de la serie de evangelización que dirigió hace poco. [Fotografía: Asociación Dominicana del Norte]
Su logro fue reconocido posteriormente durante una celebración especial organizada por la Asociación Dominicana del Norte, donde líderes de iglesia, pastores de distrito e invitados, incluidos representantes de la Asociación General e instituciones de toda la División Interamericana, se reunieron para conmemorar el impacto de la iniciativa de evangelización.
La historia de Perla se destacó como una de un movimiento más amplio que se ha estado gestando en toda la Unión Dominicana.
Una iniciativa de evangelización a nivel territorial
La campaña formó parte de un énfasis en la evangelización a nivel de la unión que movilizó a todos los campos locales de la Unión Dominicana. Cada año, la unión selecciona un territorio a quien brindar apoyo específico, y en 2026, la Asociación Dominicana del Norte sirvió como epicentro de la evangelización.
Póster anunciando a Perla Salas como oradora invitada en el Centro Comunal del Proyecto Ama el 8 de febrero de 2026. [Fotografía: Asociación Dominicana del Norte]
Como resultado, se registraron 1020 bautismos y se contactó a más de 900 mil personas a través de la divulgación en redes sociales.
El presidente de la División Interamericana, el pastor Abner De Los Santos, se unió al acto de clausura como orador principal durante una gran reunión celebrada del 20 al 21 de marzo, donde destacó la creciente implicación de niños y jóvenes en la evangelización en todo el territorio.
Señalando la experiencia de Perla, enfatizó que Dios está llamando y utilizando a las generaciones más jóvenes en la misión. “Dios quiere usar a los jóvenes y niños como ella”, dijo, señalando que lo que importa es la voluntad, no la edad. Mientras oraba en el escenario de Perla, añadió que cuando los jóvenes dan un paso al frente, el trabajo avanza, afirmando que Dios puede usar a cualquier niño o joven comprometido con el servicio.
Perla Suribell Salas (centro) con miembros nuevos y actuales de la iglesia adventista de Nueva Esperanza tras la campaña de evangelización en marzo de 2026. [Fotografía: cortesía de la Unión Dominicana]
Perla completó la Escuela de Formación de Evangelización desarrollada por el departamento del ministerio infantil y del adolescente de la Unión Dominicana.
“El programa busca preparar a niños y adolescentes para que participen activamente en la evangelización pública”, dijo Kenia Almánzar, directora del ministerio infantil y del adolescente de la unión. “No solo les estamos enseñando, sino que los estamos preparando para liderar”.
El programa, lanzado en 2024 como parte del plan quinquenal Misión Nehemías: I Will Go, fue desarrollado en colaboración con la Universidad Adventista Dominicana y ofrece formación en predicación, estudios bíblicos, liderazgo en grupos pequeños y desarrollo espiritual.
La primera cohorte incluyó a 26 niños en 2024, de los cuales 23 completaron su segundo año de formación en 2025.
Kenia Almánzar (derecha), directora del ministerio infantil y del adolescente de la Unión Dominicana, se toma una selfie con Perla Salas durante un programa de celebración en la Asociación Dominicana del Norte el pasado 21 de marzo de 2026. [Fotografía: Kenia Almánzar]
El programa de dos años incluye sesiones residenciales anuales de una semana en la universidad, apoyadas por líderes ministeriales, instructores, pastores y, en algunos casos, padres.
De la capacitación al impacto
Aunque solo Perla participó como oradora en la campaña reciente, su experiencia demuestra la eficacia del modelo.
Su trayectoria ha sido progresiva, comenzando con la participación en programas de Aventureros y actividades de la iglesia local, y ampliándose mediante la formación formal en áreas como los estudios bíblicos, la predicación y el liderazgo de grupos pequeños, dijo Almánzar.
Perla Suribell Salas (al centro) acompaña a los administradores y líderes de la iglesia durante un reconocimiento especial tras su campaña de evangelización en Puerto Plata, República Dominicana, donde lideró a 12 personas al bautismo. [Fotografía: cortesía de la Unión Dominicana]
Para Perla, la experiencia ha fortalecido su vida espiritual y profundizado su relación con Dios.
“Me ha ayudado a acercarme más a Dios”, dijo.
Una visión más amplia para la iglesia
“Aunque el programa es reciente, ya está generando un impacto significativo”, afirmó Almánzar. “Ha despertado un mayor interés por la evangelización entre niños y adolescentes y ha motivado a las iglesias a involucrarlos de forma más deliberada”.
Los niños que completaron la Escuela de Formación en Evangelización de dos años posan para una fotografía grupal en la Universidad Adventista Dominicana a principios de este año. A la derecha está Kenia Almánzar, directora del ministerio infantil y del adolescente en la Unión Dominicana, y en el extremo izquierdo Alejandra Casillas, decana académica de la Universidad Adventista Dominicana. [Fotografía: cortesía de la Unión Dominicana]
“Cuando los niños son educados y se confía en ellos, Dios puede usarlos de manera poderosa”, expresó.
El objetivo a largo plazo es preparar al menos a cincuenta niños y adolescentes para liderar esfuerzos de evangelización pública en todo el territorio, dijo Almánzar. La unión también ha comprometido apoyo financiero para garantizar que los participantes seleccionados puedan asistir a la formación.
Un llamado a invertir en la próxima generación
Para Almánzar, la urgencia de invertir en las generaciones más jóvenes sigue siendo evidente.
Un grupo de niños que participan en la Escuela de Formación en Evangelización posa juntos a principios de 2025. [Fotografía: Unión Dominicana]
Añadió que involucrar a los niños en la misión tiene un impacto más amplio más allá del individuo. “Cuando un niño aprende a predicar y a compartir su fe, no solo transforma su vida, sino que también afecta a su familia, su iglesia y su comunidad”, expresó.
Señalando la experiencia de Perla, Almánzar dijo que ilustra lo que puede ocurrir cuando los jóvenes están preparados y reciben apoyo para servir. Lo que comenzó como un simple paso de fe, señaló, se ha convertido en un testimonio del impacto de la formación deliberada y la participación en la misión.
Los líderes de la Iglesia de toda la Unión Dominicana afirman que la iniciativa está ayudando a cambiar el enfoque hacia la participación activa de niños y adolescentes en la misión.
Traducción de Marcos Paseggi