19 de marzo de 2026 | Columbia, Maryland, Estados Unidos | Art Brondo, División NorteamericanaAproximadamente 500 pastores, sembradores de iglesias y líderes ministeriales se reunieron del 11 al 15 de marzo en el Campo de Retiros y Conferencias Camp Kulaqua, en High Springs, Florida, para la celebración del llamado Pentecost 2026 Boot Camp (Campamento de Entrenamiento Pentecostés 2026), de cinco días de entrenamiento, diseñado para fortalecer la labor de evangelización, discipulado y establecimiento de nuevas iglesias en toda la División Norteamericana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Este evento es parte de la más amplia iniciativa de la división Pentecost and Beyond (Pentecostés y más allá), un esfuerzo de varios años que enfoca su atención en misión, reavivamiento y crecimiento de la iglesia.
José Cortés Jr., director asociado de evangelización de la División Norteamericana, informó que este campamento de entrenamiento se basa en una serie de eventos de entrenamiento en ministerios que dio comienzo en 2016.
“Esta es la onceava edición de los campamentos de entrenamiento en la División Norteamericana”, señaló el director Cortés.
Pastores, sembradores de iglesias y líderes ministeriales, se reúnen para una fotografía grupal con organizadores de la Asociación Unión del Pacífico Norte durante el Campamento de Entrenamiento Pentecostés 2026 celebrado del 11 al 15 de marzo en el Centro de Retiros y Conferencias Camp Kulaqua, en High Springs, Florida. Portando camisetas azules iguakes, los participantes celebran cinco días de entrenamiento dirigidos a fortalecer la evangelización, el discipulado y el establecimiento de nuevas iglesias en la División Norteamericana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. [Imagen: División Norteamericana]
En años previos, la división organizó varios eventos separados enfocando su atención en aspectos específicos del ministerio, tales como siembra o establecimiento de nuevas iglesias, revitalización de la iglesia, evangelización pastoral y liderazgo voluntario laico. Recientemente, los organizadores combinaron esos elementos en una sola reunión a fin de que los participantes pudieran recibir entrenamiento en múltiples aspectos del ministerio.
“En el pasado estuvimos celebrando cinco campamentos de entrenamiento cada año”, dijo el director Cortés. “Decidimos ahora combinarlos de manera que las personas puedan venir una sola vez y recibir entrenamiento en todas esos aspectos”.
Entrenamiento enfocado en la misión
Este año, los participantes asistieron a talleres de trabajo y presentaciones en relación con siembra de nuevas iglesias, revitalización de la iglesia, evangelización pastoral, liderazgo voluntario laico y grupos pequeños misioneros.
El objetivo es ayudar a las iglesias a ir más allá del crecimiento, con miras a la multiplicación, señaló el director Cortés.
“Deseamos ver en la División Norteamericana una iglesia que no solamente crezca, sino que se multiplique”.
Enfatizó también la importancia del discipulado y de la participación en el crecimiento de la iglesia a largo plazo.
“El futuro de la iglesia no se determina solamente por el número de bautismos, sino por la labor de seguimiento que llevamos a cabo”, añadió.
Una de las grandes iniciativas conectadas con el entrenamiento es el establecimiento de 50,000 grupos pequeños misioneros en toda la División Norteamericana durante los siguientes cinco años. La intención es que esos grupos se reúnan en hogares y espacios comunitarios creando ambientes en que la gente pueda establecer relaciones y explorar la fe.
“No creemos que la evangelización deba hacerse de una sola manera”, dijo el director Cortés. “Ultimadamente, lo que deseamos es ver más discípulos y más iglesias”.
José Cortés Jr., director asociado de evangelización en la División Norteamericana, da la bienvenida a los asistentes al campamento de entrenamiento durante una de sus presentaciones y enfatiza la importancia del discipulado y el compromiso en el crecimiento a largo plazo de la iglesia. [imagen: División Norteamericana]
El combinar varias fases misioneras en un solo evento, les da también a los participantes una visión más amplia acerca de cómo diferentes enfoques misioneros pueden trabajar juntos, añadió.
Establecimiento de contactos y colaboración
Para muchos participantes, la oportunidad de conectarse con otros líderes misioneros es uno de los aspectos más valiosos del campamento de entrenamiento.
Michael Lewis, un presentador en el evento, dijo que las conversaciones fuera de las sesiones principales proveen frecuentemente aliento y percepciones prácticas.
“Con frecuencia, lo que realmente ayuda a las personas a avanzar en la labor misionera son las conversaciones que tienen lugar fuera del escenario”, dijo.
Esas discusiones les permiten a los pastores y líderes compartir experiencias, desafíos y estrategias.
“El ministerio pastoral puede ser solitario”, dijo el presentador Lewis. “El venir al campamento de entrenamiento y hablar con alguien que comprende lo que estás tratando de hacer, es como aire para tus pulmones”, añadió.
Dijo también que el evento ha llevado ya a la colaboración entre líderes, incluyendo un nuevo proyecto que tiene planes de llevar a cabo con otros presentadores para mejorar los procesos misioneros.
Participación internacional
Aunque el enfoque del campamento de entrenamiento es la División Norteamericana, atrae también participantes de otras regiones del mundo.
Este año, una delegación de 40 líderes procedentes de la División Pacífico Sur asistió al entrenamiento, representando a Australia, Nueva Zelanda y Papúa Nueva Guinea.
Wayne Krause, director de los Centros de Estudio de Misión Global, Establecimiento de Nuevas Iglesia y Misión en las Ciudades, de la División del Pacífico Sur, dijo que el evento ayuda a exponer a los líderes a la más amplia iglesia global.
“Deseamos exponer a nuestro equipo a la amplia familia adventista”, dijo. “Eso les ayuda a ver cómo el esfuerzo misionero está llevándose a cabo en otras partes del mundo”.
“Aprendemos acerca de lo que están haciendo otros y luego nos preguntamos cómo podría funcionar en nuestro contexto”, añadió.
La diversidad dentro de la División del Pacífico Sur pone de relieve la complejidad de la labor de misión global. En años recientes, Papúa Nueva Guinea ha experimentado un significativo crecimiento de iglesia, mientras que países tales como Australia y Nueva Zelanda enfrentan el incremento de secularismo.
“Hace unos 20 años, aproximadamente un tercio de la población en Australia se identificaba como cristiana”, dijo el director Krause. “Actualmente, el cristianismo es claramente una minoría”.
A pesar de esas diferencias, el director Krause dijo que las reuniones tales como el campamento de entrenamiento fortalecen la colaboración a través de la iglesia mundial.
“Eventos como este les hacen recordar a las personas que no están solos”, dijo.
De las ideas a la acción
Los organizadores dijeron que el objetivo final del campamento de entrenamiento es ayudar a los líderes ministeriales a convertir las ideas en acción en sus comunidades.
“En liderazgo, se necesita visión y se necesita estrategia”, dijo el director Oudri. “Pero, eventualmente, se necesita acción”.
Se animó a los participantes a regresar a sus iglesias con estrategias prácticas para la evangelización, el discipulado y la siembra de nuevas iglesias.
El presentador Lewis dijo que el entrenamiento con frecuencia suele recargar las pilas de los pastores que enfrentan desafíos ministeriales.
“El campamento de entrenamiento puede ayudar a una persona a cobrar nuevo impulso a través de esos desafíos”, señaló.
Para José Cortés, el evento refleja una visión más amplia para el futuro de la iglesia.
“Deseamos ver una iglesia que se multiplica en la División Norteamericana”, dijo. “Una iglesia que hace discípulos de las personas y que establece nuevas congregaciones”.
Traducción – Gloria A. Castrejón